El Foro contra la 56af5bec6dacc_375x250Violencia Institucional sesionó el sábado 27 de febrero bajo el lema “Donde Hay Pibes No Hay Balas”.

por Silvina Lico y Mónica Pérez

Este primer encuentro contó con la presencia de especialistas, legisladores de la CABA, organizaciones sociales y de Derechos Humanos y su eje fue pensar colectivamente políticas y acciones contra la violencia institucional en la Ciudad de Buenos Aires, con foco en aquella ejercida sobre niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

El lamentable hecho disparador del foro fue la represión de gendarmes a niños que ensayaban pasos de murga en una plaza en el barrio del bajo Flores.

Tanto el legislador José M. Campagnoli (Nuevo Encuentro) como Carlos Tomada (Frente para la Victoria) y el Diputado del Parlasur, Victor Santa María, hicieron hincapié en el contexto represivo que enmarca el gobierno de Mauricio Macri como parte de un plan estratégico donde el miedo funciona como el mecanismo disciplinador de los ciudadanos. En especial el ex ministro de trabajo puntualizó los distintos escenarios donde el miedo ataca: perder el trabajo, ser reprimido y hasta convertirse en presa política.

Discutir la continuidad de una propuesta que limite el plan represivo y dar los debates necesarios en marcos amplios de discusión política, fueron las mociones que partieron desde los dirigentes políticos.

El ala técnica en cuestiones de seguridad pública del panel de apertura con Marcelo Sain a la cabeza, junto al Dr. Ducastello (Defensor General Adjunto CABA) y la Dra. Litvachky (CELS) coincidieron en que la represión será el eje estructurante de este gobierno nacional. El Dr. Ducastello criticó vehementemente el fallo del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad (fallo Vera) que habilita a las fuerzas de seguridad a solicitar documento en los espacios públicos sin más motivos que la sospecha de comisión de un delito.

La Dra. Litvanchky, por su parte, sostuvo que la “demagogia punitiva” del gobierno macrista -que fuera inaugurada con la declaración de la emergencia en seguridad- es el nuevo paradigma político que parecería contar con el consenso de la población necesario para legitimar las últimas medidas tomadas en este sentido.
Marcelo Saín fue quizá el más polémico de los expositores. Sostuvo que desde los espacios progresistas y/o de izquierda se han subestimado las cuestiones de seguridad pública, creyendo que enfocándonos en los temas sociales todo lo demás se acomodaría y nos propone debatir la seguridad pública en el campo político y social.

El vergonzoso y reciente protocolo del Ministerio de Seguridad para los casos de manifestaciones públicas no podía faltar a la cita. Y se llevó todas las críticas. Desde que no está vigente hasta que afecta seriamente la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires. Pero el análisis más preocupante fue el de Saín: el protocolo o su contenido, se aplicará sobre aquellos ciudadanos más vulnerables, los que “anden solos”.

La inmensa marcha de ATE del 24 de febrero último fue reflejo de ello. Allí no se aplicó ningún protocolo, estábamos organizados.

Luego de la apertura en la que no faltó la convocatoria a acompañar a la ex presidenta Cristina Fernández en su declarac ión indagatoria el próximo 13 de abril, se llevaron a cabo distintas mesas de trabajo con ejes temáticos bien disímiles. Modelo de Seguridad para la CABA, Violencia institucional contra niños, niñas, adolescentes y jóvenes, Abordaje mediático de los casos de violencia institucional y Criminalización de la protesta social fueron los temas abordados por especialistas. Norberto Tavosnanska, Nelly Minyersky, Julián Axat, Cynthia García y Rubén Efron entre tantos otros convocaron a quienes consagramos nuestra mañana de sábado.

El diagnóstico es doloroso y preocupante. La medicina: encontrarnos, escucharnos y, sobre todo, organizarnos.