Charlamos con la periodista Sonia Santoro, una de las editoras de Revista Desde el pie, con motivo de la publicación de Periodismo con G. Entrevistas en perspectiva (Ed. Biblos). El libro, realizado con el apoyo de la Fundación F. Ebert (FES Comunicación), reúne entrevistas a varones y mujeres originalmente publicadas en diversos medios, que sirven como prueba de la transversalidad de la perspectiva de género aplicada al periodismo.   

 Por Paula Rey

Haydna18fo01ée Birgin, feminista argentina, solía decir con su habitual claridad: “No existen problemas de las mujeres sino problemas de la sociedad atravesados por las mujeres”. Cuando hablamos de periodismo con perspectiva de género nos referimos a una mirada que analiza el modo en que un tema determinado afecta de manera distinta a varones y mujeres. Es en este sentido que la perspectiva de género puede aplicarse de manera transversal sin importar el tema.

Sonia Santoro, licenciada en Comunicación (UBA), escritora, feminista, periodista de Página/12 desde 1999, es una de las referentes del periodismo con perspectiva de género en Argentina. Su libro más reciente, Periodismo con G (Biblos), reúne algunas entrevistas a varones y mujeres que demuestran esta transversalidad. Marcela Lagarde, Eva Illuz y Jorge Volnovich protagonizan algunas de ellas.

El lanzamiento se realizó el pasado martes 5 de abril en la Fundación TEM con una charla en la que participaron Coca Trillini, Eugenia Zicavo y Liliana Hendel. Las entrevistas que conforman la publicación sirven como ejemplo de la necesidad de esta mirada para la construcción de una sociedad democrática e igualitaria.  Tapa Periodismo con G (1)

Entrevistamos a la autora antes de su viaje a Barcelona, España, donde presentará Periodismo con G. Entrevistas en perspectiva el 16 de abril en el marco del VI Encuentro Internacional de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG).

P: ¿Cómo surgió la idea del libro?

Sonia Santoro: El año pasado, me di cuenta de que había hecho muchas entrevistas en los últimos años, de gente de lo más diversa, gente de muchos países distintos –Marruecos, Estados Unidos, España, México, Bolivia, Sudáfrica, Argentina…- y sobre todo gente muy interesante. ¿Y si hago un libro con esto? me pregunté y me puse en marcha. O sea que surgió casi por un impulso, o un capricho: las ganas de hacer un libro. Pero no cualquier libro, sino uno que fuera una mezcla de práctica periodística y reflexión sobre la tarea con perspectiva de género, que es lo que vengo haciendo desde hace más de 15 años. Por eso, además de las entrevistas, hay una larga introducción sobre la práctica del periodismo con perspectiva de género y el género entrevista.
Por otro lado, amo los libros, así que siempre ando con algún proyecto editorial dando vueltas en mi cabeza o mi computadora.

 – Las notas que forman parte del libro ya fueron publicadas. ¿Cómo fue el proceso de compilación y la escritura de las introducciones a cada una?

S.S: Busqué las entrevistas que más me gustaban, porque me gustó hacerlas en su momento o porque me interesó el personaje entrevistado. También intenté buscar un equilibro en la diversidad e incluir a personas de distintos países y temáticas. Por eso el libro aborda desde el autismo hasta la literatura, la ciencia dura, la violencia de género.
En cada una busqué trabajar el perfil del/la entrevistado/a mucho más que en la versión publicada. Así, reconstruí el momento de la entrevista y mi historia con esa persona, dije las cosas que habitualmente no se cuentan en una nota, incluí mis propias dudas y mi subjetividad al momento de la entrevista, y algunas infidencias con la intención de acercar el personaje a los lectores y lectoras.

retrato 2014

– ¿Por qué decidiste contar el «detrás de escena» de las entrevistas?

S.S: Porque creo que los discursos no solo son lo que se dice con las palabras (o sea, en las respuestas a mis preguntas) sino también con los silencios, los gestos, los ámbitos y las situaciones en las que se mueve el personaje. Así que el detrás de escena enriquece el trabajo. 

– ¿Qué cosas crees que cambiaron en el periodismo en relación con la perspectiva de género y la agenda del feminismo desde que empezaste a trabajar como periodista?

S.S: Hay más conciencia de la necesidad de incorporaran la perspectiva de los derechos humanos y de género. El lenguaje también se modificó. Por ejemplo, ya no se dice «crimen pasional», por lo menos en los grandes medios de la ciudad de buenos aires. Y desde el año pasado, con el Niunamenos, se instaló la violencia contra las mujeres como un tema de agenda pública y política. 

También en los últimos años se crearon leyes específicas que incorporan conceptos novedosos como los de violencia simbólica y mediática, en la Ley de violencia (26485) y también incorporan la mirada en la llamada Ley de medios. Se avanzó mucho en organismos públicos como el Observatorio de la Discriminación en radio y televisión con investigaciones y difusión de estas problemáticas. Sin embargo falta mucho todavía por hacer para no retroceder en lo conseguido. Y también hay temas en los que parece que estamos estancadas, como el del acceso al aborto legal y gratuito.

– ¿Cuáles son a tu criterio los grandes avances del feminismo y cuáles los grandes pendientes?

S.S: Hay muchos avances legislativos y mayor conciencia en algunos sectores. Los grandes pendientes son incorporar esas leyes y las propuestas a la vida cotidiana de toda la sociedad. Llegar con el discurso y las propuestas de cambio social a sectores más amplios. 

– ¿Una entrevista pendiente?

S.S: La próxima. O la que nunca podré hacer. Me hubiera encantado entrevistar a Simone de Beauvoir o a la escritora Doris Lessing. Mujeres que inspiraron a tantas otras. Y a mí por supuesto.