La decisión de organizar una revista digital desde ILEPOS tiene que ver con la necesidad de construir nuevos espacios de debate y participación. Somos militantes políticos, del campo educativo, gremial, profesional, social y territorial. 

Por María Elena Naddeo

Valoramos profundamente la herramienta de la palabra y de instrumentos como éste que, con nuevos formatos, sigue siendo un fuerte organizador colectivo. Nuestra Asociación ILEPOS nació hace más de una década frente a la brutal crisis de los partidos políticos tradicionales en la búsqueda de nuevas alternativas. Veníamos de protagonizar las luchas contra las políticas regresivas del neoliberalismo de la década del 90 y en particular, de tener activa participación en la lucha contra las privatizaciones de las empresas del Estado y contra la Ley Federal de Educación y el arancelamiento del sistema de salud.

Afiche de la Unidad Popular chilena convocando al trabajo voluntario en 1972.

Afiche de la Unidad Popular chilena convocando al trabajo voluntario en 1972.

La reconversión regresiva de nuestra economía durante el  enenismo, el despojo consumado con las privatizaciones de las empresas estatales, la apertura indiscriminada de la importación y la consiguiente perdida de las fuentes de trabajo industriales, cambiaron profundamente la estructura social Argentina, dejándonos una sociedad con profundísimas desigualdades, y dos tercios de su población sumergida en la pobreza y la indigencia.

Vivimos con expectativa y fuerte participación la formación del Frepaso como espacio de resistencia al modelo neoliberal para asistir luego a su muerte anunciada con el derrumbe vergonzoso de la Alianza en diciembre del año 2001. La recuperación del Estado a partir del 2003 con los nuevos gobiernos populares marcó cambios sustanciales en la línea de superar las políticas neoliberales y reafirmar las políticas de derechos humanos. Aplaudimos con entusiasmo y fuerte convicción la decisión de los países de América del Sur al rechazar en la Cumbre de presidentes de Mar del Plata del año 2005 el Tratado del libre comercio con EE.UU. (ALCA).

Valoramos profundamente la constitución de UNASUR, del CELAC y los aportes sociales, jurídicos y de todo tipo que avanzan con distintas expresiones en nuestro continente en los gobiernos populares de Ecuador, Bolivia, Brasil, Venezuela, Uruguay, y más recientemente la Chile Socialista.

Adherimos a este Proyecto latinoamericanista, popular y democrático, reconociendo sus aportes y señalando y reconociendo los limites que el sistema capitalista y nuestra propia historia nos siguen imponiendo. El camino de la igualdad y de la liberación nacional y social no es lineal. Los obstáculos son enormes y de difícil superación. Las viejas y nuevas derechas munidas de fuertes recursos económicos y mediáticos buscan instalar nuevamente la bandera del ajuste del Estado y del recorte de las políticas sociales conquistadas.

En nuestras sociedades atravesadas por la desigualdad, encontramos que a las tradicionales variables económicas y sociales de exclusión hay que incorporar las variables que tienen que ver con la discriminación y subordinación por género y por etnia. Porque acceder plenamente a los derechos sociales no es igual cuando se trata de varones o de mujeres, de personas blancas o integrantes de los pueblos originarios, de migrantes y de personas trans.

Quienes integramos Ilepos recogemos el ideario de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos y los aportes que los distintos feminismos han efectuado en la formulación de los programas sociales y la legislación destinada a la ampliación de derechos del conjunto de la población. Este es un momento propicio para nuevas definiciones. Avanzar en mayores niveles de bienestar para el conjunto de nuestro pueblo implica en esta etapa impulsar un programa de reformas profundas para reducir y controlar los fuertes privilegios y ganancias del poder económico concentrado. Con medidas destinadas a fortalecer el Estado, a ampliar el mundo del trabajo genuino y aumentar las remuneraciones salariales y los ingresos familiares.

Desde estas ideas, y abiertos a todos los debates, convocamos a la militancia, a nuestros amigos y compañeros aliados de organizaciones cercanas a participar y a publicar en estas páginas virtuales. Desde cada lugar de militancia, de trabajo, desde el barrio, la escuela y la oficina. Porque como nos dijera Alfredo Zitarrosa en aquella, su maravillosa canción, el futuro luminoso que soñamos se gesta en cada acción de lucha y crece lentamente, desde abajo, desde el pie.