La obra de teatro ‘Todo lo que existe’ es una comedia sobre la fragilidad humana. Reflexiona sobre la vida, las formas de transcurrirla y la concepción de la música.

Por Miriam Bobadilla

 Un teatro pequeñtodoo, acogedor, íntimo, recibe al público las noches sabatinas en El Extranjero. El escenario conjuga elementos musicales y hospitalarios, el cuadro está dispuesto, el telón imaginario se levanta y comienza la obra que interpela en aquellos aspectos de la vida que no son habituales. Una enfermera (Inés), una novia grupi (María) y un representante (Raúl) son las tres personas unidas por su relación con una estrella de rock (Gastón) dormido en una sala hospitalaria. Durante más de una hora los protagonistas nos hacen reflexionar sobre la fragilidad de la vida, los tiempos compartidos con nuestros seres queridos, el amor, la amistad, la música y el humor. Son micro historias cercanas y lejanas en el mundo particular que desarrollan los personajes. Su director, Fermín Varangot, dialogó con ésta revista sobre su nuevo trabajo

¿Cómo fue el trabajo con quienes actúan en la obra?

La obra tuvo un período de gestación de un año y medio. Los primeros seis meses trabajamos sobre el material junto a Emmanuel Medina, el dramaturgo. Un espacio donde sentamos las bases, el código y el mundo metafórico que yo quería contar en esta historia. Y un tiempo donde juntamos al equipo de trabajo.

Luego vinieron los primeros ensayos con los actores donde estuvimos dos meses y medio poniendo el cuerpo con libertad de juego. Viendo qué sucedía con el material, qué le pasaba a esos cuerpos. Fue interesantísimo y al mismo tiempo desesperante porque todavía no entendíamos el tono de la obra. Lo que si descubrimos fue que tener un actor acostado sin moverse en una cama durante una hora era un imán de pura tensión, lleno de conflictos y melancolía. Entonces supimos que la energía de los otros tres actores tenía que ser completamente opuesta y delirante. Entre otras cosas, ahí apareció el humor.

¿Por qué la apuesta teatral?

Es pasión por el teatro. El teatro fue mi primer amor, ese lugar me abrazó de muy chico y me permitió volver a jugar, convertirme en un niño. El mundo under hoy en día es el principal espacio que nos da la posibilidad de plasmar nuestras ideas con mayor libertad. Creo que como es un mundo donde el factor económico no es lo principal, es donde mayor libertad tenés de contar algo. Es todo un esfuerzo poder ser parte de un teatro. La cantidad de artistas y obras que buscan su lugar crece años tras año.

¿Cuáles son las dificultades a sortear para quienes llevan adelante este tipo de proyectos?

Es un proceso a pulmón que se vive en carne viva: ensayos hasta las ‘mil y una’; cumpleaños o reuniones familiares que te perdés; encontrar un lugar que te permita guardar la escenografía antes de llevarla al teatro, etc. Son innumerables las cuestiones, pero el proceso es único, como así también la manera en que conocés a cada integrante del elenco que decidió subirse a ese pequeño barco. Mis recuerdos más fuertes de las obras en las que participé son los del proceso de trabajo, más que los que vinieron después del estreno.

Ficha artístico técnica

Malena Bernardi: Inés

Sergio Falcón: Raúl

Denise Traverso: María

Lucas Fernández: Gastón

Dramaturgia: Emmanuel Medina

Diseño de escenografía: Lola Gullo

Diseño de iluminación: Verónica Alcoba

Diseño de vestuario: Héctor Ferreira

Diseño sonoro: Sergio Falcón

Música: Lucas Fernández / Claudio Agrelo

Diseño gráfico: Rodrigo Rubio

Producción general: Daniel Fazio

Asistente de dirección y Prensa: Paula Rey

Dirección: Fermín Varangot

Estreno: 5 de marzo. Funciones: Sábados a las 23hs en ‘El Extranjero’, Valentín Gómez 3378.